home Motivación, Pensamientos Retirarse a tiempo

Retirarse a tiempo

CompartirloShare on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterShare on LinkedInEmail this to someone

Esta historia me la compartieron.. y me gusto para reflexionarla y aprender la lección.. si sucede una vez quizá no es tu culpa pero si se repite significa que algo no estas aprendiendo…

Era una bella princesa que estaba buscando consorte… Entre los candidatos se encontraba un joven plebeyo que no tenía más riqueza que amor y perseverancia. Cuando le llegó el momento de hablar, dijo: Princesa, te he amado toda mi vida. Como soy un hombre pobre y no tengo tesoros para darte, te ofrezco mi sacrificio como prueba de amor. Estaré cien días sentado bajo tu ventana, sin más alimentos que la lluvia y sin más ropas que las que llevo puestas. Esa es mi dote. La princesa, conmovida por semejante gesto de amor, decidió aceptar:

girl-3180072_640Tendrás tu oportunidad: si pasas la prueba, me desposarás. Así pasaron las horas y los días. El pretendiente estuvo sentado, soportando los vientos, la nieve y las noches heladas sin pestañar. Con la vista fija en el balcón de su amada, el valiente vasallo siguió firme en su empeño sin desfallecer un momento. De cuando en cuando la cortina de la ventana real dejaba traslucir la esbelta figura de la princesa, la cual, con un noble gesto y una sonrisa, aprobaba la faena. Todo iba a las mil maravillas. Incluso algunos optimistas habían comenzado a planear los festejos.

Al llegar el día noventa y nueve, los pobladores de la zona habían salido a animar al próximo monarca. Todo era alegría y jolgorio, hasta que de pronto, cuando faltaba una hora para cumplirse el plazo, ante la mirada atónita de los asistentes y la perplejidad de la infanta, el joven se levantó y sin dar explicación alguna, se alejó lentamente del lugar.

Una semana después, mientras deambulaba por un solitario camino, un niño de la comarca lo alcanzó y le preguntó a quemarropa: ¿Qué fue lo que te ocurrió? Estabas a un paso de lograr la meta. ¿Por qué perdiste esa oportunidad? ¿Por qué te retiraste?

Con profunda consternación y algunas lagrimas mal disimulada, contestó en voz baja:

Ella no me ahorró ni un día de sufrimiento, ni siquiera una hora, no merecía mi amor…

 

Cuan importante es saber retirarse a tiempo.. Una lección dificil de aprender pero muy necesaria




CompartirloShare on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterShare on LinkedInEmail this to someone

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

© 2018 — Contacto: @drylin — Actualizado: noviembre 10, 2018 — Visitas totales: 2,074 — Últimas 24 horas: 6 — Conectados: 0